¿¿¿Trampos@s???

Los tramposos siempre irán “un paso por delante de los controles”. Son palabras del histórico presidente del Comité Olímpico Internacional, Juan Antonio Samaranch, quien en 2001 reconoció que la guerra contra el dopaje nunca se ganaría. Realista, visionario o simplemente resignado, el caso es que la semana ha arrancado con un nuevo y gran escándalo dentro del mundo del deporte, que en esta ocasión sacude al atletismo. Una pena, una decepción, una mentira más.

Para los que han estado de vacaciones informativas estos días, vamos a hacer un resumen. El diario británico “The Sunday Times” y la televisión alemana ARD tuvieron acceso a los resultados de más de 12.000 análisis de sangre realizados a 5.000 atletas, entre los años 2001 y 2012. Los datos revelan que 800 de esos atletas, entre los que se encuentra 146 medallistas de Juegos Olímpicos y/o Campeonatos Mundiales en esos años, presentaban valores sospechosos de dopaje en las disciplinas que van de los 800 metros al maratón. En este sentido, ambos medios de comunicación dejan entrever que la Federación Internacional de Atletismo (IAAF) escondió estos casos, ya que se desconoce que los atletas con perfiles sanguíneos sospechosos hayan sido despojados de sus galardones (en la lista hay 55 oros, por ejemplo). Si tienes tiempo, y ganas, aquí te dejo el documental de la cadena alemana (la versión inglesa).

Tras la publicación de estas informaciones, la IAAF ha salido rápidamente al paso a través de un duro comunicado, que tacha las acusaciones de “sensacionalistas” y “tendentes a la confusión”. El organismo internacional alega que las sospechas de dopaje “no suponen un positivo” y que ambos reportajes presentan aspectos “falsos, decepcionantes y mal informados” (puedes leer el comunicado completo aquí).

Sensacionalista o no, el caso es que el atletismo vuelve a las portadas de los principales medios, pero ofreciendo su peor cara. Y es una pena. Porque, de algún modo, se manchan también los nombres y las disciplinas deportivas de muchos atletas que trabajan muy, muy duro sin rebasar los límites prohibidos.

Power-Drink

Y yo me pregunto si vale la pena. Si vale la pena ganar una medalla a sabiendas de que es una mentira. Si vale la pena poner en riesgo la salud. Si vale la pena vivir pensando en qué ocurrirá si te descubren. Si vale la pena pasar de estar en lo más alto, de recibir todo tipo de reconocimientos, de ser un ejemplo, a vivir siendo un marginado por el engaño cometido. Y a sabiendas de que el deporte de élite es un auténtico ejercicio de sacrifico y disciplina llevado al extremo, me pregunto cuál es su precio.

Hace no mucho vi otro interesante documental titulado “El precio del oro”. A mí, personalmente, no me dejó indiferente. Te das cuenta de que los deportistas de élite son de otro planeta. Tienen una capacidad de sufrimiento, de llevar el cuerpo al extremo… que supera todos límites. Este se centra en el atletismo, pero podría ser válido para cualquier disciplina deportiva. Y en este camino hacia lo más alto, me pregunto dónde se pierde la cabeza y la conciencia, y gana el pinchazo (o las sustancias prohibidas).

https://www.youtube.com/watch?v=8XnQyI3Mgbc

El dopaje, y su alargada sombra, acechan constantemente a los deportistas profesionales, y de vez en cuando saltan a la palestra con escándalos de este tipo. Pero, ¿qué pasa en los escalones intermedios, donde los controles, en teoría, no son necesarios? Porque, si como decía Samaranch, la maquinaria del dopaje es capaz de ir por delante de los expertos en control, en los niveles donde ni siquiera hay vigilancia… Como se suele decir, ahí lo dejo.

Preguntas al aire y reflexiones aparte, mi mayor y humilde reconocimiento a todos los deportistas, de todos los niveles, que trabajan duro, que luchan, que se dejan la piel y el alma, que lo intentan y que alcanzan su particular gloria limpiamente.

2 thoughts on “¿¿¿Trampos@s???

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *