Mi jardín redondo como el mundo: CASTRELOS

Hay lugares que con el paso del tiempo resulta que son claves en tu vida. Yo tengo uno, y también la fortuna de verlo desde mi ventana. Es mi jardín redondo como el mundo, y se llama Castrelos.

Para los que leen este blog desde fuera de Vigo (gracias por adelantado), Castrelos es el parque más grande de Vigo. Ocupa 220.000 metros cuadrados, lo atraviesa el río Lagares, alberga el Pazo Quiñones de León y sus jardines de estilo francés, y tiene un espectacular auditorio al aire libre. Podría seguir enumerando las bondades de mi jardín, pero seguro que tú también tienes tu rincón favorito, y pensarás que nada tiene que envidiarle al mío.

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El caso es que en Castrelos suelen gestarse las hazañas deportivas de casi todos los corredores de la cuidad. Los populares, que somos muchos, y la élite del atletismo gallego. Estos senderos han visto entrenar muy duro a grandes campeones de la talla de Alejandro Gómez, Santi Perez, Carlos Adán, Julia Vaquero, Estela Estévez, Pedro Nimo, Elías Domínguez, Carlos Pérez, Alfonso Ortega… Y por supuesto a las promesas que está dando el atletismo más joven del Real Club Celta o el Comesaña Sporting Club, como Sandra Mosquera, Carmela Cardama, Ester Navarrete o Jenny Fernández.

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Incluso algunos clubes de running, muy numerosos por cierto, han nacido en este parque. Como Castrelos 20:30, una iniciativa que surgió gracias a un grupo de corredores que se juntaban para entrenar a esas horas en el famoso “puente”.

Porque aunque algunos prefieran el asfalto, para los entrenamientos más rutinarios, el terreno que ofrece el circuito es más agradecido, sobre todo para las rodillas (te lo digo yo!!!). Una cuerda de un kilómetro perfectamente medida (cada 100 metros) para hacer series o saber exactamente a qué ritmo vas en los largos, otra más larga de 1.200 metros, cuestas para poner las piernas a punto, una recta de 100 metros, lugares para dejar los avituallamientos, tres casetas para cambiarse de ropa, aseos públicos, aparcamiento (si vienes en coche)… Y si quieres completar la sesión, Castrelos cuenta con una zona biosaludable, con equipos de gimnasia para un entrenamiento de diez.

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Esto que te acabo de contar es la parte más técnica, por decirlo de alguna manera. Esa que le “vendería” a cualquier deportista que llega a Vigo y necesita el lugar perfecto para entrenar. Pero hay una mucho más especial, la no se mide en metros, la que no tiene en cuenta dar más o menos servicios al usuario. Esa tan diferente, tan importante, es la parte humana. El ambiente que se crea en Castrelos es inigualable. De ayuda, apoyo, respeto, admiración, enseñanza y aprendizaje… Solo si entrenas en mi jardín sabes de lo que hablo.  Siempre hay alguien dispuesto a cogerte la botella, la chaqueta que tiras, a decirte que ya no te queda nada! El pasado domingo, por ejemplo, me tocaban 12 kilómetros con una cadencia y ritmos que estoy interiorizando poco a poco y que me iban costando lo mío. En el 10 estaba rendida (demasiada humedad) pero un grito de ánimo amigo me llevó a sacar fuerzas para terminar, y mejor de lo esperado. De verdad que si no llega a ser por eso… Me paro! Son esas cosas que tiene mi parque.

Te dejo este enlace, de una noche memorable en Castrelos. Es un concierto que suelo llevar en la música que escucho habitualmente para entrenar, sobre todo cuando necesito una inyección extra de energía. Te aseguro que si mezclas este tema de Carlos Nuñez, ese verde que solo se da en Galicia y los últimos kilómetros de un largo, la emoción te sale por las orejas.

https://www.youtube.com/watch?v=-prQWB1wxRM

Me encanta entrenar en Castrelos. Bueno… Realmente… Adoro mi jardín redondo como el mundo

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